
A priori los chicharros no se hicieron esperar, sacaba uno de tras de otro, las sensaciones con esta caña se amplificaron respecto a la anterior, aunque al carrete, aun sobredimensionado (estoy esperando que llegue el definitivo), no me dejaba saborear bien las batallas.


Ya echaba de menos esa sensación que me inunda cuando trabo una pieza, ese subidón de emociones, y es que el LRF aunque sea pescar con un mini equipo, logra reproducir esas sensaciones que buscamos.
Tambien es cierto que no habia pescado tantas lubinas
en mi vida pesqueril y en tan poco tiempo, aunque he de confesar que mi especie favorita, al menos de momento, es la boga, que misil la tía, como tira, que potencia sin control, y que incansable, me encanta.Ahora tengo un poco abandonados los chicharros, aun que alguno sale bien grande, saco muchas mas lubinas, me obligan a patear y buscar por recovecos y espigones, mientras pienso en un buen cardumen de bogas....
A continuación os expongo las fotos de las capturas del sábado noche, aunque me falta la primera que midió 35 cm y a la que olvidé retratar por estar charlando con unos chavales, mientras la liberaba. Al menos 2 más se me escaparon, lo cierto es que hasta que no ví las fotos no sabia exactamente cuantas habían salido, todas captura y suelta, como las bogas y chicharros, salvo el sanmartín (sacado a spinning) que se va para los fogones.